22.8.08

Seguridad en vacaciones

Mi experiencia vacacional este verano la resumo en 3 lecciones sobre seguridad infantil:

1) Si nos vamos de vacaciones, nos encontramos en taxis y autobuses sin sistemas de retención infantil (léase sillitas) que encima muchas veces conducen fatal. Si hay cinturón, podemos ponérselo al niño/a pasando la parte de los hombros por detrás de su espalda y dejando sólo la sujeción que va sobre la cintura. Si es un bebé, podemos sentarlo sobre nuestro regazo y hacer lo mismo, dejando la cinta superior entre nosotros y el bebé. Si no hay cinturón, será difícil sujetar al niño en caso de frenazo, se considera que a 50 km/h un hombre adulto sería incapaz de retener a un bebé, por lo que no nos despistemos, hay que mantener al niño bien sentado hacia atrás y estar a punto para tratar de sujetarle en caso de movimientos bruscos. NUNCA HAY QUE SENTARSE EN LA PARTE DELANTERA DEL VEHÍCULO CON UN NIÑO, si no logramos retenerlo, saldrá disparado por el cristal.


2) Estas vacaciones, he visto un niño pequeño quemado por el sol. Me dio mucha mucha pena. No estaba quemado por todas partes, tenía quemadas algunas zonas de la cara, las orejas, los pies y la linea cerca del bañador (muy quemadas), el resto del cuerpo estaba perfecto. La lección se deduce fácilmente. Ya sabemos todos que hay que aplicar crema de alta protección a los niños; desde el minuto 1 y cada cierto tiempo según el factor (si es de factor 40, p.e., cada 40 minutos); pero ¡que no se nos olvide ninguna zona del cuerpo! Manos, pies, orejas, párpados, plieges…. Hay que poner crema en cada centímetro de piel porque, DONDE NO HAY CREMA, HABRÁ QUEMADURA. Como en la cabeza no podemos echar crema, hay que poner un gorro o pañuelo, el cuero cabelludo también se quema. Si a pesar de todo, el niño se quema, en este blog hay recomendaciones muy interesantes. Y un dato interesante: un niño/a que no se haya quemado nunca con el sol antes de los 7 años, reduce en un 50% las probabilidades de desarrollar cáncer de piel. Yo creo que es para tomarlo en serio.


3) Estando en la piscina para bebés, donde felizmente flotaban todos los peques con papás, mamás y abuelos sentados en los bordes, de pronto lo que era una cabeza de una bebita de 9 meses, se convirtió en unos pies pataleando. El aparentemente seguro flotador de cintura que mantenía la mitad superior del cuerpo fuera del agua, en un movimiento brusco de la niña, de repente se giró impidiendo a la niña volver a sacar la cabeza. Hasta que su padre llegó desde la orilla pasaron varios segundos angustiosos. Esta triste escena se repitió varias veces, y había varios bebés más con flotadores de cintura, parece que no resultó obvia la lección. Aunque se sigan vendiendo, los flotadores de cintura no se recomiendan por el peligro de que, en lugar de mantener al niño boca arriba, se dé la vuelta; ya lo había leído, pero he tenido ocasión de comprobarlo. El método más seguro para el baño son los manguitos, o bien, el chaleco. CUIDADO CON LOS FLOTADORES. En concreto, el flotador que llevaba esta bebita llamado “Swimtrainer” se vende en Internet como “especialmente seguro”, “para bebés a partir de 3 meses”, y “antivuelco”. Es mentira.

1 comentario:

Carolina dijo...

Muchas gracias Ana, no sabía lo de los flotadores. También ví en nuestras vacaciones a un bebé de 2 ó 3 meses quemado por el sol y es una escena dura de ver.
Besos.

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