23.9.12

Profesores y maestros de todos los niveles reclaman una nueva formación en metodología


Cerca de 680.000 profesores y maestros de todos los niveles y especialidades en España requieren urgentemente un acercamiento a modelos educativos más avanzados, como el de Finlandia, y reclaman formación en este sentido.

Los Informes PISA (o Programa Internacional para la Evaluación de Estudiantes) evidencian cada año cómo España no consigue alcanzar ni siquiera la media de los países desarrollados y está muy lejos de países como Finlandia, Japón o Canadá cuyos resultados son un referente para la comunidad educativa mundial.
Los excelentes resultados de estos países están ligados a una fuerte apuesta por la metodología más novedosa; aspecto que lograron dotando de ayuda, motivación y formación a todo el profesorado. Un profesor finlandés, no sólo posee una carrera universitaria superior de 6 años de duración, sino que sus conocimientos están muy enfocados hacia las nuevas pedagogías. Finlandia elige a los mejores profesionales de su sociedad para la especial tarea de educar a sus futuros ciudadanos. España está entre los países de Europa que menos tiempo dedica a la formación de sus maestros; la parte práctica también es de las más ineficientes. La formación continua del profesorado es además insuficiente y carece de verdaderos incentivos, por lo que está infrautilizada.
El Estado y las Administraciones deberían invertir esfuerzos en la mejora del sistema educativo español, comenzando por estudiar con detenimiento otros sistemas más desarrollados y con mejores resultados. Para poder salir de la crisis, se necesitan estudiantes con mejores competencias y cualidades enfocadas al actual mercado laboral. La metodología actual en España no prepara a los alumnos para el desarrollo de cualidades actualmente más útiles y valoradas, tales como la investigación, el trabajo en equipo, la creatividad, la flexibilidad, la opinión crítica o la versatilidad.
Cada vez son más voces las que reclaman una renovación absoluta de la formación del profesorado, incluyendo la carrera de magisterio, la preparación del CAP para secundaria y la formación continua actual, mediante nuevos cursos enfocados a la renovación pedagógica. Asignaturas, cursos, congresos y charlas que hablen de cómo trabajar con cada alumno de manera completamente individualizada, respetando los ritmos, capacidades y fomentando el talento particular y la excelencia individual. Comencemos a hablar sobre metodologías investigadoras, participativas, flexibles, por proyectos, en pequeños grupos, interniveles y abiertas. Necesitamos formación en el uso de materiales pedagógicos novedosos, que promuevan un aprendizaje lúdico, manipulativo y mucho más significativo que el actual; y dotación a los centros de ese tipo de materiales. Facilitemos la flexibilidad de los grupos independientemente del año de nacimiento, las aulas especializadas, las mediatecas donde el alumno puede investigar libremente, y la rotación de pequeños grupos. Utilicemos el libro de texto únicamente como una herramienta más de consulta y no como el eje central de la programación. Hagamos del maestro y profesor un guía que trabaje con y para el alumno; olvidemos de una vez por todas el papel transmisor de conocimientos que ahora se sustituye a golpe de click y la postura de autoritarismo que en absoluto prepara para ser un adulto capaz de tomar decisiones, innovar y ejercer su libertad desde el respeto.
Existen ya numerosos movimientos y voces en este sentido, cada vez más. El objetivo deseado no se logra con reformas legales ni con grandes presupuestos, se logra con nuevas generaciones de maestros y profesores bien formados. Se logra ayudando verdaderamente al profesorado actual a renovarse. El cambio sólo surge desde dentro. ¿Hasta cuándo seguiremos anclados en el pasado? ¿Hasta cuándo?

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Mientras, los padres pueden probar inventos como smartick.es, personalizado para cada niño, para progresar en mates

Elena dijo...

Me parece una buena noticia. Mi madre es maestra jubilada ( hace ya 12 años) y estuvo en Finlandia visitando escuelas de niños a partir de 6 años. Cuenta cosas muy interesantes como que eran escuelas silenciosas, ya solo con que los niños se quitaran los zapatos antes de entrar y los materiales de construcción fueran cálidos y naturales. También dice que los materiales que los niños usaban pertenecían a la escuela, ningún niño necesitaba comprar libros, ni cargar con ellos, los niños pasaban de curso pero los libros se quedaban en la clase para los siguientes alumnos. Y lo que me da más que pensar es que si en Finlandia los niños entran al cole con 6 años y en dos meses aprenden lo que otros en 3 años, no será que hace falta una madurez para empezar? o es sólo el sistema?

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