Si miramos el mundo a través de los ojos de la infancia podemos verlo todo desde otra óptica. Os propongo un nuevo punto de vista, un lugar desde el que pocos se atreven a mirar. ¿Cómo veríamos la vida si fuésemos niños con cuerpo de adulto? ¿Qué diríamos si nuestra voz de niño fuese escuchada y nuestras necesidades tenidas en cuenta? Si somos capaces, por un solo instante, de atrevernos a mirar a través de la infancia, ya nada será lo mismo en nuestra vida, porque esta experiencia es tan reveladora que no puede dejar a nadie indiferente.

1.11.10

En mis cuentos las princesas…

No tienen 20 colchones,

ni guisante ni castillo;

duermen en suelo de tierra

con paredes de papel.



En mis cuentos las princesas

nacen con sangre roja

llevan vestidos rasgados

y lucen piel de satén.



Las princesas de mis cuentos

no comen todos los días

pero llevan la alegría

que te inunda por doquier.



Las princesas de mis cuentos

llevan velos y coronas.

Son de verdad mis princesas;

tú lo sabes, yo lo sé.




Los cuentos de mis princesas

te los cuento si me dejas:

Dicen que viven lejos

en un país que no ves;


está cerca, no lo creas,

si tú quieres puedes VER.

Si tú quieres ser su hada

sólo tienes que creer.


Te prometo mil y un cuentos

de princesas de satén,

para soñar cada noche

que su vida PUEDE SER.

3 comentarios:

Alejandra dijo...

Esto lo has escrito tú? Lo has sacado de ti, de ahí dentro, de tu corazoncito? Me he quedado de helada! No dejas de sorprenderme, de hacerme sonreir, de llenarme de recuerdos, de hacer que se me salten las lágrimas y de llenarme de ilusión... por lo que su vida pueda ser. Sigue compartiéndote porque eres extraordinaria! Mil besos y felicitaciones, princesa!

Elena dijo...

Es precioso, seguro que si que ha salido de ti. Me ha encantando me ha parecido super bonito y emotivo. Un besito hermanita.

Anónimo dijo...

Me quedo sin palabras.
Sólo gracias por esto.